Se requiere material médico urgente para Sudán

Las situaciones de conflicto traen muchos problemas. Las pérdidas humanas y materiales que conllevan los conflictos armados son irreparables, sobre todo las primeras. Por ejemplo, ahora en Sudán hay un conflicto serio, y se requiere material médico urgente, como camillas de masaje. Pudiera resultar un artículo fútil, sin embargo, una de estas camillas es más útil de lo que parece.

Las camillas de masaje son artículos estupendos. Gracias a la tecnología, estas cuentan actualmente con muchas aplicaciones que hacen del trabajo del masajista un proceso más fácil, y del tiempo del cliente, uno más placentero. Hay camillas de madera y de metal. Las primeras son más pesadas, pero más duraderas. No obstante, si necesitas mover esta camilla con frecuencia lo mejor será que compres una de metal, que son más livianas.

Las camillas de masaje son útiles para los masajes, pero también para determinados procesos terapéuticos que pueden incluir o no masajes. Por eso son útiles en centros de conflictos, donde los heridos y lesionados en proceso de recuperación están por todas partes. En fin, que no se debe despreciar un artículo sin conocer todos los beneficios que puede brindar.

Pasos para la paz en Sudán

La paz en Sudán no solo significa un alto a la violencia, sino que debe venir acompañada con un plan de desarrollo que le permita al país alcanzar su máximo potencial. Se debe promover un principio para permitir un desarrollo sostenible.

Las ONG que se encuentran actualmente en este país africano trabajan gracias a ese tecnología pero no pueden hacer más en una nación que aun debe replantearse rescatar los más importante de su historia y proyectarse hacia un futuro luminoso, que incluya planes de inversión en sectores como la salud, la educación, entre otros.

Hoy por hoy lo sudaneses residentes en Jartum, la capital comienza a ver algunos beneficios de un proceso de pacificación que se ha visto influenciado por el crecimiento en renglones de exportación como el algodón y el petróleo.

Pero aún en este país que ha sufrido severo daños a la naturalización de la democracia, le queda mucho por conquistar. Su violento pasado se extiende como una sombra por sectores políticos que intentan privar a Sudán de un esplendor que puede alcanzar el fin máximo al menos en cinco años. Los habitantes que allí radican lo necesitan y merecen.