El mejor psicólogo infantil en Barcelonarecomienda  a sus pacientes usar los viajes como terapias.

Así como lo lees, o lo escuchas, nada como irse por un tiempo de viaje para poder sanar nuestro cuerpo y mente de heridas que bien pueden ser espirituales.

Ese viaje que has retardado por años, porque el dinero no alcanza o porque el trabajo no nos ha permitido tomarnos un 10, te está pidiendo a gritos que lo acabes de concretar.

Resulta que dejar a un lado la cotidianidad, el trabajo del día a día, el estrés de los compañeros, de las rentas, de los impuestos y demás, no es tan fácil como parece, y no siempre se puede resolver con un simple apretón de manos o con una consulta de fin de semana.

A veces es necesario alejarse un poco, meditar, pensar lejos de los problemas, abrirse paso entre el día a día, disfrutar de la naturaleza, sentirse en paz, admirar las bondades más simples, esas que a veces nos pasan desapercibidas y que en realidad nos colman de alegrías y buenos ratos.

El viaje no tiene que ser tan largo ni costoso, vale más que sea placentero y si es posible con una buena compañía. De seguro tu mente y tu cuerpo te lo agradecerán, después, tendrás mucho que compartir con tu psicólogo.